¿Cómo convertir la pequeña charla en una conversación inteligente?


Consejos de un comediante y un periodista sobre el arte de pasar de la pequeña charla a las grandes ideas.

Imagine casi cualquier situación en las que dos o más personas se reúnen: una recepción nupcial, una entrevista de trabajo, dos policías fuera de servicio pasando el rato en un jacuzzi. ¿Qué tienen estas situaciones en común? Casi todas involucran personas que intentan hablar entre ellos. Pero en esos momentos en que una conversación mejoraría un encuentro, a menudo nos quedamos cortos. No podemos pensar en nada que decir.

A continuación algunos consejos para los introvertidos (y para todos los demás) sobre como convertir la pequeña charla en grandes ideas en la próxima obligación social que involucre a extraños:

Pida historias, no respuestas.

Una forma de ir más allá de la pequeña charla es hacer preguntas abiertas. Intente hacer preguntas que inviten a las personas a contar historias, en lugar de dar respuestas blandas y de una sola palabra.

En lugar de....
"¿Cómo estás?"
"¿Que tal tu día?"
"¿De dónde eres?"
"¿En que línea de trabajo estas?"
"¿Qué haces?"
"¿Cómo estuvo tu fin de semana?"
"¿Cuál es tu nombre?"
"¿Qué hay?"
"¿Cuánto tiempo has vivido aquí?"
"¿Te gustaría algo de vino?"

Tratar con....
"¿Cuál es tu historia?"
"¿Qué hiciste hoy?"
"¿Qué es lo más extraño del lugar donde creciste?"
"¿Cómo terminaste en tu línea de trabajo?"
"¿Cuál fue la mejor parte de tu fin de semana?"
"¿Quién crees que es la persona más afortunada de esta sala?"
"¿Qué te recuerda esta casa?"
"Si pudieras teletransportarte al pestañear, ¿A dónde irías ahora?"

Romper el reflejo.

Cuando la pequeña charla se detiene, a menudo se debe a un fenómeno que llamamos "reflejo". En nuestros intentos de ser educados, a menudo respondemos las preguntas de las personas directamente, repetimos sus observaciones o simplemente aceptamos lo que dicen.

Ejemplo de reflejar:
James: ¡Es un hermoso día!
Jhon: ¡Sí, es un día hermoso!

¿Ves?. Al reflejar la opinión y el lenguaje de James, Jhon ha seguido la norma social, pero también ha paralizado la discusión y se ha perdido un momento de diversión.

En cambio, Jhon necesita practicar el arte de la disrupción y avanzar en el diálogo:

Ejemplo de no reflejar:
James: ¡Es un hermoso día!
Jhon: Dicen que el clima era así cuando los Japoneses bombardearon Pearl Harbor. Si eso realmente sucedió.

¿Ves? ¡Ahora James y Jhon están hablando!

Adelante, sé valiente. Cambia totalmente la conversación en la mesa y convierte las pequeñas charlas en grandes ideas. 




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